Presentamos un nuevo relato: Las Minas de Vilarrota; una historia horripilante ambientada en la Galicia profunda.
Amigos de RelatosPulp.com, me complace presentaros un nuevo relato. Primero fue “Polybius”, luego “Lenon Crash, el barman de la calle 13”, y ahora… “Las minas de Vilarrota”. Con este trabajo he tenido bastantes problemas, y es que, en realidad, se trata una historia que escribí para un concurso hace unos diez años, aproximadamente; un concurso que, obviamente no gané. Ahora, he decidido rescatar aquel diabólico personaje en el que se basaba, y ahondar un poco más en la idea principal, sobre todo desde un punto de vista muchísimo más pulp.
Y… ¿De qué va? Bien, la historia se desarrolla en un pueblecito gallego, a día de hoy perdido y olvidado, pero que en tiempos fue famoso por sus minas de wolframio, un mineral muy apreciado por los nazis en la Segunda Guerra Mundial; un mineral absolutamente imprescindible para su maquinaria bélica. Este punto de partida, evidentemente está basado en hechos reales. Durante la guerra, hubo varias minas en Galicia muy productivas (las minas de wolframio en toda Europa fueron muy escasas, apenas había algunas en Galicia y Portugal), y el trasiego comercial con los alemanes, las idas y venidas de espías, agentes dobles, y fuerzas encubiertas de ambos bandos (también le vendíamos a los aliados), dio lugar a todo tipo de aventuras, relatos, y fascinaciones, las cuales unas habrán sido verdad; y otras no. De esta forma, “Las minas de Vilarrota”, articula una historia macabra y repulsiva, donde los ingredientes principales son, el mencionado wolframio, estudiantes de la Universidad de Santiago de Compostela, soldados nazis, y, como colofón, una venganza de ultratumba.
Espero que os guste…
Actualizado a la versión definitiva, formatos Kindle eBooks, y ePub.
Tambien me ha gustado, terror español del bueno. Después de leerlo, no me gustaría encontrarme en una mina abandonada, ni con la rubia pechugona co-protagonista, je je. Aunque yo hubiese preferido que la "nave" los hubiese llevado al inframundo, más que a la cabaña donde encuentran su destino. Un saludo.
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